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Mi pareja.

La relación de pareja es una parte muy importante de la vida de muchas personas. Generalmente, tu pareja vivirá muy de cerca el proceso de enfermedad y tratamiento. También después, con la vuelta a casa.

La pareja es uno de los miembros familiares que más afectado puede estar a nivel emocional y social. Por ello puede necesitar también mucho apoyo.
Cuando te diagnostican un cáncer, tu relación de pareja y las relaciones sexuales pueden verse afectadas por los cambios físicos, los miedos y preocupaciones ante el futuro, la ruptura del ritmo familiar, etc.

La pareja puede ser un apoyo fundamental para ti, pero también puede ser una fuente de estrés, si no responde como tú esperabas. Incluso para aquellas parejas que llevan mucho tiempo juntas, permanecer unidas puede ser al principio todo un reto. El tiempo, los recursos que ambos tengáis para afrontar esta nueva situación y cómo los utilicéis os ayudarán a superar juntos esta nueva situación en vuestra vida.

Puede ayudarte saber que muy pocas relaciones de verdadero compromiso terminan debido a las ostomías, las cicatrices o los cambios físicos. La frecuencia de separaciones y divorcio es casi la misma para personas con o sin historial de cáncer.


¿Cómo puede afectar el cáncer a mi pareja?

Cuando uno de los dos miembros de la pareja está enfermo, es habitual que el otro se enfrente no sólo a la repercusión y al dolor de tener a un ser querido con cáncer, sino también al hecho de tener que asumir gran parte de las responsabilidades y tareas del otro miembro.

Cambiar los roles para adaptarse a la nueva situación puede significar que una persona se convierta en el único sostén de la familia cuando anteriormente esto era una responsabilidad conjunta. Esto puede también ser un ajuste difícil para la familia y puede significar que los niños, si los hay, tengan que asumir más responsabilidades. Es posible que otros familiares, amigos, etc. tengan que prestar más apoyo e implicarse más en la relación familiar.

Esto puede ser física y emocionalmente agotador para tu pareja, que no debes olvidar, que también sufre el miedo a la enfermedad, la tristeza ante la situación, las preocupaciones ante tu recuperación y el futuro...


¿Qué reacciones emocionales son las más frecuentes?

La mayoría de las parejas sufren un shock emocional similar al que tú has podido sentir al recibir el diagnóstico; nadie, está preparado para recibir esta noticia. Tu pareja también necesitará tiempo para asumir la situación.

Tu pareja puede sentir tristeza, ira, miedo, confusión y desesperanza, es decir, todas aquellas emociones que tú también has podido sentir a lo largo del proceso de enfermedad.

Cuando los tratamientos acaban, puede que tu pareja esté deseando volver a la vida cotidiana mientras que tú no seas todavía capaz. En otras ocasiones, la pareja se viene abajo en esto momentos por haber sobrellevado una gran presión durante la enfermedad y los tratamientos. Cada uno puede llevar un ritmo diferente de adaptación.  


¿Recuperaremos la normalidad con el paso del tiempo?

Poco a poco, a medida que pasa el tiempo, los ritmos de pareja también se irán recuperando. Es importante que seáis capaces de mantener una comunicación adecuada, de manera que la enfermedad no se convierta en un tabú, que podáis ir resolviendo juntos los problemas que surjan y os apoyéis mutuamente.

Si cuidáis la forma en la que os estáis comunicando, los silencios, las actividades que compartís, las necesidades de cada uno, la forma en que estáis resolviendo los problemas o compartiendo tristezas y alegrías… quizás encontréis la forma de seguir sintiéndoos cerca el uno del otro sin que la enfermedad afecte a la relación.


¿Qué hago si mi pareja no me apoya? Claves

Puede ocurrir que sientas que tu pareja no te presta el apoyo y la atención que tú necesitas. Esta situación puede deberse a distintas razones.

Hay parejas que niegan la enfermedad y continúan con su ritmo de vida como si no pasara nada. Hay parejas que tienen mucho miedo y que no saben qué hacer ni cómo comportarse contigo. Pero también, es posible que tú mismo, al tratar de evitar sufrimiento a los demás y hacerte el fuerte, estés dando una imagen de serenidad y fortaleza que no facilite el que los demás sientan que necesitas apoyo y ayuda.

En ocasiones ocurre que si existían problemas de pareja previos a la enfermedad, como consecuencia de ésta empeoran. Si éste es tu caso y no recibes la ayuda que crees que necesitas, es normal que puedas sentirte decepcionado y solo. Para evitarlo,

  • Dile a tu pareja que necesitas su apoyo. Cuéntale cómo te sientes y dile con sinceridad qué necesitas. Explícale si lo que necesitas es su apoyo emocional (por ejemplo que te abrace, que te escuche, que esté a tu lado) o necesitas más su ayuda en cuestiones prácticas (que te ayude con los niños, con las tareas de  la casa). No adivines. Pregúntale.
  • Si no consigues cambiar la situación, busca alternativas. No pierdas el tiempo con quejas sobre cómo te gustaría que fuera él o ella y cómo te podría ayudar. Busca ayuda de otra forma. Por ejemplo, puedes recurrir temporalmente a alguien (padres, amigos, conocidos,…) que te ayuden en casa o con los niños. O puedes hacer la compra a través de Internet o por teléfono. Puedes desahogarte con otras personas que están viviendo tu misma situación, con una amiga, etc.
  • Busca apoyo en otras personas: padres, amigos, otros familiares, un psicólogo, un grupo de apoyo… No te guardes todo el malestar con tu pareja para ti. Si lo necesitas, comparte con ellos cómo te sientes.
  • Tómate un tiempo. Espera a recuperarte. Si no te ves con fuerzas para afrontar las dificultades que están surgiendo en tu relación de pareja en estos momentos, posponlas para más adelante, cuando estés más recuperado.


¿Cómo puedo mejorar mi vida de pareja? Claves


Durante la enfermedad, tu pareja puede ser una gran fuente de apoyo. Dale la oportunidad de compartir contigo la situación que estás viviendo. Confía en ella, acepta su ayuda, y hazle saber lo que necesitas. La sinceridad, la confianza y la comunicación te ayudarán a no sentirte solo y afrontar la vida después de la enfermedad.

Aunque tú eres el protagonista y tú eres quien debe tomar las principales decisiones, puedes hacerle partícipe de la información que recibes, de las consultas médicas, o pedirle que te ayude a decidir o que te acompañe cuando vas a recibir tratamiento.

Muchas personas que han superado un cáncer prefieren no hacer sufrir más a su pareja y no compartir los momentos de tristeza, temor o preocupación. Sin embargo, vivir junto a la otra persona estas situaciones ayudará a tu pareja a sentirse más útil, fortalecerá vuestra relación y evitará que os sintáis alejados uno del otro.


Claves para mejorar tu relación de pareja >
Claves para mejorar tus relaciones sexuales >


Si no tengo pareja

Si no tienes pareja, puedes apoyarte en otros muchos seres queridos. No te olvides que están ahí y seguro que podrán ayudarte todo lo que necesites.
Si deseas establecer una nueva relación, ahora puedes sentirte inseguro sobre cómo y cuándo hacerlo. En primer lugar, debes saber que no hay motivo para que no lo hagas.

Tu enfermedad, los cambios en tu imagen,… algunos aspectos han podido cambiar. Puedes tener miedo a iniciar nuevas relaciones por temor al rechazo de la otra persona. Hay personas que no quieren volver a salir con otra persona y prefieren estar solos.

No obstante, es una cuestión que merece la pena afrontar. Si iniciar una nueva relación de pareja es importante para ti, debes hacerlo. Tendrás que salir, tener relaciones sociales afectivas, nuevos amigos. No debes evitar la vida social y la vida en pareja por haber tenido un cáncer. 

Si surge la oportunidad de una nueva relación, tendrás que aprender a manejar tus dudas, miedos e inseguridad ante esta situación.


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< Volver Última actualización: 24.07.2008
 
   
 



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