MENOPAUSIA
¿Qué es la menopausia?
Es el período de transición en la vida de una mujer cuando los ovarios dejan de producir óvulos, su cuerpo produce menos estrógeno y progesterona (hormonas sexuales femeninas), y la menstruación se vuelve menos frecuente, hasta que finalmente desaparece.
Se define retrospectivamente tras 12 meses de amenorrea (falta de menstruación).

Causas, incidencia y factores de riesgo
La menopausia es un hecho natural que ocurre normalmente entre los 45 y 55 años y, una vez que se completa (denominado posmenopausia), la mujer ya no puede volver a quedarse embarazada. Las fumadoras llegan a la menopausia 2 años antes que las no fumadoras.
Los síntomas de la menopausia se deben a cambios en los niveles de estrógeno y progesterona. A medida que los ovarios son menos funcionales, producen menos de estas hormonas y en consecuencia el cuerpo reacciona. Los síntomas específicos que se experimentan y su grado (leve, moderado o severo) varían de una mujer a otra.
En algunas mujeres, la actividad menstrual se detiene repentinamente, pero por lo general va disminuyendo poco a poco y frecuentemente durante este tiempo los períodos menstruales se alteran siendo más seguidos o más espaciados. Esta irregularidad puede durar de 1 a 3 años antes de que la menstruación cese por completo.
Una disminución gradual de los niveles de estrógeno generalmente permite que el cuerpo se ajuste lentamente al cambio hormonal, pero cuando se produce una disminución repentina del nivel de estrógeno, como ocurre cuando se extirpan los ovarios quirúrgicamente (menopausia quirúrgica en p.ej. mujeres tratadas de cáncer de endometrio o de útero), los síntomas pueden ser más severos.
En mujeres perimenopaúsicas (con inicio de desarreglos) o premenopáusicas la quimioterapia puede inducir o acelerar el fallo ovárico.
Las mujeres que reciben tamoxifeno (un antiestrógeno con parcial actividad estrogénica) presentan un aumento de los síntomas vasomotores (sofocos).
Síntomas
Los síntomas potenciales son, entre otros:
- Sofocos (oleadas de calor) y enrojecimiento de piel
- Sudoración nocturna
- Insomnio
- Cambios en el estado de ánimo incluyendo irritabilidad, depresión y ansiedad
- Períodos menstruales irregulares
- Manchado de sangre entre los períodos
- Sequedad vaginal y relaciones sexuales dolorosas
- Disminución del impulso sexual
- Infecciones vaginales
- Incontinencia urinaria
- Fatiga
Realmente después de ajustar por edad y otros factores sólo los síntomas vasomotores (sofocos), síntomas vaginales y problemas en conciliar el sueño aparecen asociados con los síntomas perimenopaúsicos. Síntomas como la perdida de memoria y el cansancio podrían estar asociados con la frecuencia de los sofocos o los problemas para dormir.
Además, los efectos de la menopausia a largo plazo pueden ser:
- Pérdida de hueso y finalmente osteoporosis
- Cambios en los niveles de colesterol y mayor riesgo de cardiopatía
Signos y exámenes
Se pueden utilizar exámenes de orina y de sangre para medir los niveles hormonales que pueden indicar cuándo una mujer está cerca de la menopausia o ya ha llegado a ella. Ejemplos de exámenes de este tipo son:
- Estradiol (hormona sexual femenina)
- FSH (hormona que controla el ciclo menstrual y es producida a nivel del sistema nervioso central)
- LH (hormona que controla el ciclo menstrual y es producida a nivel del sistema nervioso central)
Un examen ginecológico puede indicar cambios en el revestimiento vaginal causados por cambios en los niveles de estrógeno. Se puede realizar un examen de densidad ósea para evaluar la baja densidad en los huesos que se ve en la osteoporosis.
Tratamiento
La menopausia es un proceso natural y no necesariamente requiere tratamiento a menos que los síntomas, como los sofocos o la sequedad vaginal, sean particularmente molestos.
Una decisión que se debe afrontar es si tomar o no hormonas para aliviar los síntomas. Se recomienda consultar esto con el médico, sopesando los riesgos contra los posibles beneficios. Se debe prestar cuidadosa atención a las muchas opciones disponibles actualmente que no implican tomar hormonas.
Si la persona tiene el útero y decide tomar estrógenos, también tiene que tomar progesterona para prevenir el cáncer endometrial (cáncer del revestimiento del útero), pero si la persona no tiene útero, la progesterona no es necesaria.
Terapia de reemplazo hormonal
Durante años, la terapia de reemplazo hormonal era el tratamiento principal para los síntomas de la menopausia. De hecho, muchos médicos creían que esta terapia no sólo era buena para de reducir los síntomas de menopausia, sino que también reducía el riesgo de cardiopatía y fracturas óseas causadas por osteoporosis (adelgazamiento de los huesos). Sin embargo, los resultados de un estudio importante, llamado Iniciativa de Salud para las Mujeres (Women's HealthInitiative, WHI), ha llevado a los médicos a revisar sus recomendaciones con relación a la terapia de reemplazo hormonal.
De hecho, este estudio fue suspendido precozmente debido a que los riesgos para la salud sobrepasaban los beneficios. Las mujeres que tomaron las hormonas si vieron algunos beneficios, pero incrementaron considerablemente el riesgo de cáncer de mama, ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares y coágulos sanguíneos.
Si los síntomas son tan graves, puede pensarse en la terapia de reemplazo hormonal para su uso durante un corto plazo (2-4 años) con el fin de reducir la sequedad vaginal, las oleadas de calor o sofocos y otros síntomas.
Para reducir los riesgos de una terapia de reemplazo de estrógenos y obtener aún los beneficios del tratamiento, los médicos recomiendan:
- Utilizar tratamientos de progesterona/estrógeno que no contengan la forma de progesterona utilizada en el estudio.
- Utilizar una dosis más baja de estrógeno o una preparación diferente de estrógeno (por ejemplo una crema vaginal en vez de una pastilla).
- Someterse a exámenes pélvicos regulares frecuentes y frotis de Papanicolaou para detectar problemas tan pronto como sea posible.
- Someterse a exámenes físicos regulares, incluyendo exámenes de mama y mamografías.
Alternativas para la terapia de reemplazo hormonal
La buena noticia es que la persona puede tomar medidas para reducir los síntomas sin tomar hormonas:
- Vestirse con ropa ligera y en capas (para poder quitársela si fuera necesario)
- Evitar la cafeína, el alcohol y los alimentos condimentados
- Practicar respiraciones lentas y profundas cada vez que se comience a presentar un sofoco (tratar de tomar 6 respiraciones por minuto)
- Acudir a un acupunturista*
- Utilizar técnicas de relajación como yoga, tai chi o meditación*
- Consumir alimentos de soja*
- Permanecer sexualmente activa para preservar la elasticidad de la vagina
- Realizar los ejercicios de Kegel diariamente para fortalecer los músculos de la vagina y la pelvis
- Utilizar lubricantes a base de agua durante la relación sexual
* No hay suficiente evidencia de su utilidad
También hay algunos medicamentos disponibles para ayudar con los cambios en el estado de ánimo, las oleadas de calor o sofocos y otros síntomas.
Complicaciones
El estrógeno es responsable de la acumulación del revestimiento en la cavidad uterina. Durante los años reproductivos, esta acumulación se presenta y luego se elimina (menstruación), lo cual sucede en forma normal aproximadamente una vez al mes.
La disminución de los estrógenos por la menopausia impide que dicha acumulación se vuelva a presentar. Sin embargo, las hormonas producidas por las glándulas suprarrenales son convertidas a estrógenos y, algunas veces, esto causa sangrado posmenopáusico.
Esta situación a menudo no es nada preocupante, pero el médico siempre debe revisarlo debido a que este sangrado posmenopáusico también puede ser un indicio inicial de otros problemas, incluyendo cáncer.
La disminución en los niveles de estrógeno también está asociada con un aumento del riesgo en el desarrollo de osteoporosis y posiblemente un aumento del riesgo de enfermedad cardiovascular.
Situaciones que requieren asistencia médica
Se debe consultar al médico si:
- Está experimentando manchas de sangre entre períodos.
- Ha tenido 12 meses consecutivos sin período y súbitamente el sangrado vaginal comienza de nuevo.
Prevención
La menopausia es una parte esperada y natural del desarrollo de una mujer y no necesita prevenirse. Sin embargo, hay formas para reducir o eliminar algunos de los síntomas que la acompañan. Igualmente, se puede reducir el riesgo de problemas a largo plazo, como osteoporosis y cardiopatía, con las siguientes recomendaciones:
- No fumes, ya que el consumo de cigarrillos puede causar menopausia temprana.
- Haz ejercicio regularmente para fortalecer los huesos, incluyendo actividad que trabaje la resistencia a la gravedad.
- Toma calcio y vitamina D.
- Consume una dieta baja en grasa.
- Si muestras signos precoces de pérdida ósea, habla con el médico acerca de los medicamentos que te pueden ayudar a detener un debilitamiento posterior.
- Controla la presión sanguínea, el colesterol y otros factores de riesgo para la cardiopatía.