Un día, acostada con mi hijo adolecente viendo tv me dió una picazón en el seno derecho y me sentí una bolita que me dio mucho susto. Le dije a mi hijo que me tocara y el sintió lo mismo, era semana santa y no podía hacer nada hasta la semana siguiente.
Llamé a mi ginecólogo el cual me envió a hacerme la mamografia, bueno el resultado "masa altamente sospechosa". Siguieron biopsias las cuales salieron malas, pero yo siempre muy positiva sabía que todo iba a salir bien. Luego siguió la cirugía y solo me quitaron el tumor y no me hicieron mastectomía, gracias a Dios.
La quimio es lo más horrible que hay pero fui muy juiciosa, me quede calva completamente pero no me traumaticé. Luego la radioterapia, y hoy en día, despues de casi cuatro años estoy en excelentes condiciones, muy bien, tomo el tamoxifeno que ya en año y medio termino.
Estoy feliz, fue una prueba muy dura pero hay que sacar ganas, ser muy positivo, la buena aptitud ayuda mucho y la fortaleza de Dios y de la familia.