En Abril de 2008 me diagnosticaron, una vez realizada una biopsia, un adenocarcinoma en la cabeza del páncreas. Empecé a tener ictericia, ya que el tumor presionaba el conducto biliar, y en el Hospital me hicieron un nuevo TAC (además de ponerme una prótesis en el conducto biliar), en base al cual me informaron que no era operable, dado que había aprisionado las venas mesentérica y porta. A consecuencia de eso las venas habían creado vías laterales para la circulación de la sangre, por lo que en ningún momento había tenido ningún síntoma. De hecho el único síntoma que tuve, y que me hizo ir a la consulta del médico, fue un ligero dolor en la parte superior del abdomen. El tumor tenía 28 m/m, y según el jefe del grupo de cirugía abodminal tenía para unos dos años de vida.
Empecé con la radio y quimioterapia, y seis meses después cuando me hicieron un nuevo TAC comprobaron que el tumor se había reducido a 24 m/m y que el CA19 estaba dentro de los niveles normales. Posteriormente el marcador aumentó (probablemente debido al aumento de bilirubina en la sangre). Volvieron a darme quimioterapia, esta vez una combinación de Gemcitabina con Capecitabina, y dada la buena respuesta al tratamiento y a la prática ausencia de efectos secundarios me dieron el doble de ciclos de lo habitual (seis en vez de tres). Un nuevo TAC demuestra que el tumor está igual, el CA19 está en 8,4 (el máximo normal es 37)y yo me encuentro francamente bien.
He engordado seis o siete kilos, y mi aspecto es casi mejor que hace dos años (entonces pesaba 92 kgs). Ahora, en Enero de 2010, casi dos años después del diagnóstico (se cumplirán en Abril) no puedo decir que estoy curado, pero sí que por ahora lo tengo controlado.
Lo único que me gustaría decir a los que lean mi breve historia es que pierdan el miedo a la enfermedad, asumiendo lo que puede implicar (no queda más remedio que aceptarlo, sin que eso suponga tirar la toalla), y luchar interior y exteriormente con ella. Y si alguien quiere conocer más detalles estoy a su disposición. Saludos